Cómo cambiar de carrera

Cómo cambiar de carrera

Descubre cómo cambiar de carrera
Según datos del Ministerio de Educación del Gobierno de España, casi un 12% de los alumnos que se matriculan en las universidades del país cambian de carrera durante los dos primeros cursos.

En muchos casos esta situación se produce porque no pudieron acceder a la primera opción por falta de nota una vez acabada la Selectividad. En otras condiciones el alumno descubre simplemente que esa formación no es lo que esperaba o realmente no le motiva en absoluto.

Sin embargo, el hecho de que hayamos elegido mal la carrera se toma de forma común como un fracaso personal, cuando no es así. Aunque cueste comentarlo con los padres o sintamos que hemos fallado, ¿acaso sabías antes cómo era la carrera en realidad? Recuerda que esta es una decisión muy importante, por eso no hay fallos ni aciertos, tienes que intentarlo hasta que des con la ruta formativa que realmente te motive, ya que esto no implica que no quieras estudiar, es simplemente que no te atraen tanto como pensabas los estudios seleccionados.

Hay muchos motivos por los que querer cambiar de carrera. Tal vez no cumple tus expectativas, no conocías bien el plan de estudios, no llevas bien estar lejos de casa, no te motiva lo suficiente, has encontrado otra que te atrae más y antes no conocías…

El cambio de carrera
Para proceder a un cambio de carrera encontramos dos vías interesantes. Las conocemos.

Proceso de admisión general
Tienes que solicitar plaza en un grado desde el primer momento. No es necesario realizar otra vez la EBAU si la nota llega. En caso contrario, es interesante repetir, como mínimo, una de las partes para llegar a la nota de corte, si no, tal vez pierdas otro año más.

Solicitud de cambio de estudios
Una segunda opción es algo más compleja, pero ventajosa por otra parte. Se puede hacer solo en carreras que incluyen títulos oficiales y exige que hayas aprobado un mínimo de 30 créditos en el grado que vas a abandonar, lo que suele ser la mitad de las asignaturas de un curso.

Aunque esta opción tiene menos plazas disponibles que la de admisión general, también incluye menos peticiones de cambio que las admisiones iniciales, por lo que no suele presentar problema alguno.

Eso sí, cada centro oferta un número variable de plazas, por lo que tanto la nota de corte como tu nota de selectividad y la afinidad entre el grado que dejas y el que quieres elegir pueden ser clave para que tengas opciones de que tu cambio sea aceptado.

Ya sabes cómo cambiar de carrera si sufres desmotivación con tu elección. Y, recuerda, la admisión general suele ser más sencilla que la solicitud de cambio de estudios, sobre todo si los grados son muy diferentes. Con el segundo método será simple pasar, por ejemplo, de Medicina a Enfermería, pero difícil cambiar Historia por Física. No lo olvides.

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