El Banco de España renueva su régimen de delegación de competencias

3 meses ago domin02 0

La comisión ejecutiva del Banco de España ha decidido revisar de manera integral su régimen de delegación de competencias, para adaptarlo a la nueva normativa de servicios de pago y otras medidas urgentes en materia financiera, y a la ley reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, según ha publicado el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El Banco de España también considera que “determinados desarrollos recientes” aconsejan abordar todas las decisiones de política macroprudencial de manera no diferenciada por parte de la comisión ejecutiva, por lo que ve aconsejable establecer un régimen en el que no se contemplen determinadas delegaciones existentes hasta la fecha en esta materia a favor del director general de Estabilidad Financiera, Regulación y Resolución.

Asimismo, ha introducido modificaciones en las delegaciones relacionadas con la tramitación de las solicitudes de acceso a la información pública para agilizar los procedimientos y facilitar el cumplimiento de los plazos establecidos en la ley.

El Banco de España también ha estimado conveniente contemplar una nueva delegación relativa a las nuevas funciones asumidas por el organismo como consecuencia del real decreto sobre accesibilidad de los sitios web y aplicaciones para dispositivos móviles del sector público.

Por último, se han introducido actualizaciones terminológicas y otras adaptaciones relacionadas con cambios organizativos en el Banco de España.

El régimen de delegación de competencias de la comisión ejecutiva del Banco de España vigente hasta ahora se publicó en el BOE el 2 de junio de 2015 y fue posteriormente modificado en cuatro ocasiones (la última el pasado mes de septiembre), con el fin de mejorarlo y adaptarlo a la organización interna del Banco de España en cada momento.

Días atrás, el Banco de España sugirió a la banca que mejore su ratio de eficiencia en torno al 43%, frente al 54% actual, a través de una rebaja de costes que sería drástica. Un aumento de tal magnitud solo es posible con un ajuste de al menos una quinta parte de los gastos operativos ya que es difícil que los ingresos aumenten debido al frenazo de la actividad y a la situación de tipos negativos que se prolongará en el tiempo.

El recorte sería de unos 5.000 millones de euros, una cantidad que sería superior a la realizada desde el inicio de la crisis, en 2009, de ahí la dificultad por llevarla a cabo, teniendo en cuenta que las entidades tienen que invertir importantes cantidades en tecnología para desarrollar sus planes de transformación digital.

En diez ejercicios el sector en nuestro país ha rebajado la factura que paga en un 12%, es decir, 3.400 millones. Y, desde 2014, el nivel de gastos se mantiene estable sobre los 26.000 millones, una cuantía que es insuficiente para que los resultados del sector puedan escalar.